El tejado es un elemento común: lo paga la comunidad entera según cuota de participación, incluidos los bajos y los locales, y no hace falta que la junta lo apruebe cuando se trata de una obra necesaria para conservar el edificio. Esa es la regla, y sorprende a mucha gente porque contradice dos creencias muy extendidas: que el tejado "es del ático" y que todo en una comunidad se decide por votación.
Lo que sigue traduce la Ley de Propiedad Horizontal a lo que ocurre de verdad en un portal de Lugo cuando aparece una mancha en el techo del último piso y alguien tiene que firmar un presupuesto de cinco cifras.
Resumen: cubierta, estructura, fachada y bajantes son comunes · el gasto se reparte por coeficiente, no a partes iguales · la obra necesaria es obligatoria y no requiere acuerdo previo · la mejora voluntaria necesita 3/5 · el fondo de reserva es como mínimo el 10 % del presupuesto anual.
Por qué el tejado es de todos
El artículo 396 del Código Civil y el artículo 9 de la LPH incluyen la cubierta entre los elementos comunes junto con la estructura, la fachada, los pilares, las bajantes y los pasos de instalaciones. La consecuencia práctica es que el propietario del bajo comercial que nunca sube al tejado paga su parte igual que el del ático, y que el ático no puede ser obligado a costear él solo la reparación de la que se beneficia todo el edificio.
Solo hay una salida a esa regla, y es estrecha: que el título constitutivo o los estatutos inscritos establezcan expresamente una exención de gastos —lo típico en locales respecto de portal y ascensor—. Un acuerdo de junta de hace veinte años que se quedó en el acta, sin llevarse al Registro, no vale para eso.
Cómo se reparte: coeficiente, no cabezas
La derrama se calcula aplicando a cada piso su cuota de participación, ese número con decimales que aparece en la escritura. Un ejemplo real de proporciones en un edificio de doce viviendas:
| Propietario | Coeficiente | Por coeficiente | A partes iguales |
|---|---|---|---|
| Local comercial | 14,0 % | 3.360 € | 2.000 € |
| Vivienda exterior grande | 9,5 % | 2.280 € | 2.000 € |
| Vivienda tipo | 7,8 % | 1.872 € | 2.000 € |
| Ático | 7,0 % | 1.680 € | 2.000 € |
| Bajo interior | 5,2 % | 1.248 € | 2.000 € |
El reparto a partes iguales solo es válido si se aprueba por unanimidad y se recoge como norma. En cuanto un propietario se opone, se vuelve al coeficiente.
Obra necesaria: la junta no la vota, la asume
Es el punto que más discusiones evita. La LPH obliga a la comunidad a ejecutar las obras requeridas para el adecuado sostenimiento y conservación del inmueble, y precisa que esas obras no requieren acuerdo previo de la junta: se acometen y se repercuten. Reparar una cubierta por la que entra agua es el ejemplo de manual.
Distinto es cambiar la teja del país por pizarra "porque queda mejor" o aprovechar para instalar un lucernario nuevo: eso es mejora, necesita mayoría de tres quintos y el disidente puede quedar exento si la derrama anual supera el importe de tres mensualidades de gastos comunes. Por eso el presupuesto debe llegar a la junta con las dos partidas separadas: lo que repara y lo que mejora.

La terraza de uso privativo del ático
Aquí está el 80 % de los conflictos. Que una azotea sea de uso exclusivo del ático no la convierte en privada: sigue siendo cubierta del edificio. La distinción que aplican los tribunales es sencilla de recordar:
- Paga la comunidad lo que hace de tejado: la lámina impermeabilizante, la formación de pendientes, los sumideros, el encuentro con los petos y la propia estructura.
- Paga el usuario lo que corresponde a su uso: la conservación ordinaria y la limpieza, el pavimento o la tarima que instaló él, la jardinera que perforó la lámina y cualquier daño derivado de un uso indebido.
Con las terrazas a nivel que sirven de techo a otro piso ocurre lo mismo. Y la obligación de limpiar el sumidero es del usuario: si desborda por hojas acumuladas durante meses, la responsabilidad cambia de manos.
El presidente que llega con tres presupuestos comparables, un informe con fotos del faldón y las partidas separadas saca la derrama en una junta. El que llega con un número y un problema convoca tres juntas y pierde un invierno.
Equipo técnico de Reparación de Tejados Lugo
Cómo se lleva bien de principio a fin
- Informe técnico previo. Antes de pedir precios hay que saber si el faldón necesita reparación puntual, impermeabilización o sustitución. Sin diagnóstico, los presupuestos no son comparables porque no describen el mismo trabajo.
- Tres ofertas con el mismo alcance. Mismo sistema, mismos metros, mismo medio de acceso. El andamio y la gestión de residuos deben figurar; si no aparecen, aparecerán después.
- Junta y acta clara. Importe total, reparto por coeficiente, número de plazos y calendario. Un acta ambigua es lo que luego bloquea el cobro.
- Fondo de reserva primero. La comunidad debe mantener un fondo de al menos el 10 % del último presupuesto ordinario, y está pensado justo para esto.
- Impagos. El propietario que no atiende la derrama puede ser reclamado por el procedimiento monitorio y queda privado del derecho de voto mientras no se ponga al día.
Trabajamos habitualmente con administradores de fincas y presidentes de Lugo capital, y entregamos el presupuesto en el formato que la junta necesita: partidas separadas, mediciones reales, plazo de ejecución y garantía por escrito. Si tu comunidad está en esa fase, podemos subir a la cubierta y dejarte el informe con fotografías antes de la próxima junta. El detalle de cómo abordamos cada tipo de cubierta está en la página de reparación de tejados en Lugo.




