Para reparar una gotera o reponer unas tejas basta, en la mayoría de los ayuntamientos, con una comunicación previa; para retejar por completo, cambiar la estructura o tocar la forma de la cubierta hace falta licencia de obra. Y si el edificio es una comunidad de vecinos o está protegido, entran en juego más requisitos.
Esta guía ordena lo que se pide en cada caso. No sustituye a la consulta en tu ayuntamiento —las ordenanzas municipales varían mucho de un concello a otro— pero te evita empezar la casa por el tejado, nunca mejor dicho.
Regla general: si la obra NO altera la estructura, ni el volumen, ni el aspecto exterior, suele bastar la comunicación previa (u obra menor). Si toca estructura, cambia materiales a la vista o modifica la forma de la cubierta, licencia.
Obra menor y comunicación previa
Es el trámite habitual para el mantenimiento de una cubierta. En Galicia lo regula la Ley 2/2016 del suelo de Galicia y su reglamento, junto con la ordenanza de cada concello, que es la que fija el modelo y la tasa concreta.
Entran normalmente aquí:
- Reparación puntual de goteras y sustitución de tejas rotas.
- Limpieza de cubierta y tratamiento antimusgo.
- Sustitución de canalones y bajantes por otros de la misma sección y aspecto.
- Reparación de un encuentro, un babero de chimenea o una limahoya.
- Impermeabilización de una terraza sin modificar la cota ni la barandilla.
El trámite suele resolverse presentando una descripción de la obra, el presupuesto de la empresa y, si hay ocupación de vía pública con andamio o contenedor, la solicitud correspondiente. No exige proyecto técnico.
Cuándo hace falta licencia de obra
Se sale de la obra menor cuando la intervención afecta a la seguridad estructural o a la imagen del edificio. En la práctica:
- Retejado completo con sustitución de estructura o de la tablazón portante.
- Cambio de material de cobertura a la vista (de teja a pizarra, de teja a chapa).
- Modificación de la geometría: cambiar pendientes, elevar la cumbrera, añadir buhardillas o ventanas de tejado nuevas.
- Cualquier obra que aumente el volumen edificado o convierta el bajo cubierta en espacio habitable.
- Actuaciones en edificios catalogados o en casco histórico.
En estos casos suele exigirse proyecto firmado por técnico competente y, a veces, dirección facultativa de la obra.

Si vives en una comunidad de propietarios
La cubierta es un elemento común del edificio, aunque sobre ella solo tenga acceso el ático. Eso significa que su conservación corre a cargo de la comunidad y que la decisión se toma en junta, según la Ley 49/1960 de Propiedad Horizontal.
- Las obras necesarias para la conservación y habitabilidad del edificio no requieren acuerdo previo de la junta para ser exigibles: son obligatorias, y el presidente o el administrador puede encargarlas.
- Para las mejoras no necesarias sí hay que votar, con las mayorías que fija la ley según el tipo de obra.
- Un propietario que sufre filtraciones puede requerir por escrito a la comunidad la reparación del elemento común.
Lo práctico: llevar a la junta un informe técnico con fotografías y dos presupuestos comparables, desglosados por partidas. Es lo que hacemos en las azoteas de Monforte de Lemos, donde casi todo el trabajo es de comunidad. El detalle de cómo se reparte el coste, qué mayorías hacen falta y qué ocurre con la terraza del ático lo desarrollamos en quién paga el arreglo del tejado en una comunidad de vecinos.
El caso especial: cubiertas de fibrocemento
Aquí la normativa no es municipal, sino laboral y de residuos, y no admite interpretación.
- La retirada la ejecuta una empresa inscrita en el RERA (Registro de Empresas con Riesgo por Amianto).
- Debe presentarse y aprobarse un plan de trabajo ante la autoridad laboral competente antes de empezar, conforme al RD 396/2006.
- El residuo se transporta y entrega a gestor autorizado, con documento de identificación del traslado.
- Los trabajadores necesitan formación específica y vigilancia de la salud.
Traducido: no es un trabajo que pueda hacer el propietario ni una empresa cualquiera. Nosotros coordinamos esa fase con una empresa autorizada y ejecutamos la cubierta nueva. Cómo reconocer si tu placa lleva amianto, cuándo es peligrosa y cómo es el proceso completo está en la guía sobre tejados de uralita.
Retirar uno mismo unas placas de uralita para ahorrar es la decisión con peor relación riesgo-beneficio que se puede tomar en una cubierta.
Equipo técnico de Reparación de Tejados Lugo
Plazos, tasas y qué pasa si no lo tramitas
La comunicación previa tiene una ventaja práctica que mucha gente desconoce: presentada con la documentación completa, habilita para empezar sin esperar a que el ayuntamiento conteste, salvo que la ordenanza del concello diga otra cosa. La licencia, en cambio, hay que esperarla, y los plazos reales en los concellos pequeños de la provincia se miden en semanas más que en días. Si la obra es urgente porque entra agua, se puede ejecutar la actuación de contención —lonas, sellado provisional, apeos— y tramitar en paralelo el permiso de la reparación definitiva.
En cuanto al dinero, hay dos conceptos que a veces sorprenden al ver la factura municipal: la tasa por la tramitación, de importe modesto, y el impuesto sobre construcciones, instalaciones y obras (ICIO), que se calcula como un porcentaje del presupuesto de ejecución y que cada concello fija dentro del límite legal. A eso se suma, si el andamio o el contenedor ocupan la vía pública, la tasa por metro cuadrado y día de ocupación. Los permisos también caducan: si la obra no arranca en el plazo indicado, hay que volver a tramitar.
Y una advertencia: ejecutar sin el título habilitante no es un trámite que se arregle después sin coste. El ayuntamiento puede abrir expediente de legalización con sanción, y si la obra no es legalizable —típico en cambios de volumen o en edificios protegidos— puede llegar a ordenar la reposición a su estado original. En una cubierta terminada, eso es la peor factura posible.
Ayudas, ITE y otras obligaciones
Dos cosas más que conviene tener en el radar antes de planificar la obra:
- Inspección técnica de edificios (ITE/IEE). Muchos concellos la exigen a partir de cierta antigüedad. Si el informe señala deficiencias en la cubierta, su reparación pasa a ser obligatoria en el plazo que fije el ayuntamiento.
- Ayudas de rehabilitación. Existen convocatorias estatales y autonómicas de rehabilitación energética que en algunos casos cubren la mejora del aislamiento de cubierta. Cambian cada año, tienen plazos cerrados y suelen exigir solicitar antes de empezar la obra. Conviene consultarlas en la administración correspondiente y no darlas por hechas.
Checklist antes de empezar
- Define el alcance real: ¿reparación puntual, retejado o cambio de material?
- Consulta en tu concello qué trámite corresponde a ese alcance.
- Si hay andamio o contenedor en vía pública, solicita la ocupación.
- Si es comunidad, lleva informe fotográfico y presupuestos desglosados a la junta.
- Si hay fibrocemento, pide desde el principio empresa RERA y plan de trabajo.
- Guarda el presupuesto aceptado, las facturas y la garantía por escrito.
Si quieres el informe técnico con fotografías que te va a pedir el ayuntamiento o la junta, lo preparamos con la visita de valoración, que es gratuita en toda la provincia. Puedes ver también intervenciones ya ejecutadas con su alcance detallado.




