El caso: qué encontramos y por qué
En una casa rectoral del entorno de Sarria habían aparecido tres huecos en el faldón oeste después de un temporal, y varias pizarras más colgaban sueltas sobre el canalón. El primer presupuesto que habían recibido planteaba rehacer el faldón entero. No hacía ninguna falta.
El diagnóstico era claro al mirar de cerca: la pizarra estaba sana, lo que había fallado eran los ganchos. Los originales, de acero galvanizado, llevaban décadas oxidándose y se partían por la punta, de modo que la pieza resbalaba hasta caer. Es la patología más común en la pizarra gallega y casi nunca justifica levantar la cubierta.
Trabajamos pieza a pieza durante cuatro jornadas, sustituyendo ganchos por acero inoxidable y reponiendo solo lo roto con pizarra del país del mismo formato. Este tipo de intervención conservadora es la que defendemos siempre desde nuestra empresa de reparación de tejados en Lugo.






