Un canalón que desborda no es un problema estético: es agua cayendo justo sobre el punto más vulnerable de la cubierta. Cuando el canal se llena, el agua salta hacia atrás y moja el alero y el arranque del faldón, que es la zona con menos solape y donde la lámina, si existe, suele terminar. Además, empapa la fachada y llega a la base del muro.
En la provincia de Lugo esto pasa cada otoño con una regularidad de reloj: hoja de castaño y de roble, agujas de pino, musgo desprendido de la cubierta y una sección de canalón que muchas veces se calculó corta para el caudal real.
Lo esencial: limpia los canalones dos veces al año (otoño obligatorio), comprueba la pendiente hacia la bajante, revisa las sujeciones tras los temporales y, si desborda aun estando limpio, el problema es de sección o de pendiente, no de suciedad.
Las cinco causas del desbordamiento
1. Hojas, musgo y sedimento
La causa obvia y la más frecuente. El tapón casi nunca está en el canal: está en la boca de la bajante. Un puñado de hojas mojadas ahí basta para que el canalón completo se convierta en un depósito.
2. Sección insuficiente
Un canalón se dimensiona en función de los metros cuadrados de cubierta que recoge y de la intensidad de lluvia de la zona. En muchas viviendas del rural lugués, con faldones grandes y aleros muy largos, se instaló un canalón de 100 mm cuando el caudal pedía 125 o 150 mm. Con orballo no se nota; con una tormenta, desborda siempre.
La comprobación rápida es esta: mide los metros cuadrados de faldón que vierten a ese canalón —no la superficie de la casa, la del plano inclinado— y compárala con la sección instalada. Como orden de magnitud, un canalón de 100 mm resuelve con holgura hasta unos 40 m² de faldón por bajante en el clima del interior de Lugo, uno de 125 mm ronda los 70 m² y a partir de ahí hay que ir a 150 mm o repartir el caudal en más bajantes. Si tu alero recoge 90 m² y baja por un solo tubo de 100, no hay limpieza que lo arregle.
3. Pendiente perdida o mal ejecutada
El canalón necesita una caída mínima hacia la bajante (del orden del 0,5 %). Si las sujeciones se han vencido con el peso de la nieve, del hielo o del sedimento, aparece un tramo horizontal o incluso contrapendiente donde el agua se remansa.
4. Bajantes insuficientes o mal repartidas
Una sola bajante para un alero de veinte metros es una garantía de desbordamiento. Lo correcto es repartir bajantes de forma que ningún tramo recoja más caudal del que puede evacuar.
5. Juntas y sujeciones deterioradas
En canalón de PVC, las juntas de dilatación se degradan por sol y frío y empiezan a gotear. En chapa, la corrosión aparece en los solapes. No provoca desbordamiento, pero sí una fuga continua sobre la fachada.

Cómo limpiarlo con seguridad
Si la cubierta es de una sola planta, el alero es accesible con escalera bien asentada y no hay que pisar el tejado, es un trabajo que puedes hacer tú con precaución. Si hay altura, si hace falta caminar por el faldón o si la cubierta es de pizarra, no lo hagas: es de las causas más frecuentes de accidentes domésticos graves.
- Escalera bien asentada, con la base a un cuarto de la altura de separación del muro y, si es posible, con alguien sujetándola.
- Retira los sólidos a mano (con guantes) y deposítalos en un cubo colgado, no al suelo: si caen a la bajante, empeoras el atasco.
- Aclara con manguera desde el extremo opuesto a la bajante y comprueba que el agua sale por abajo con caudal continuo.
- Si no sale, sonda la bajante con una guía flexible desde arriba. Nunca golpees el tubo.
- Revisa las sujeciones: si alguna está vencida, el tramo ya no tiene pendiente y volverás a tener el problema.
- No pises el canalón ni te apoyes en él: no está calculado para soportar peso.
PVC, zinc, cobre o aluminio
| Material | €/ml | Vida útil | Cuándo elegirlo |
|---|---|---|---|
| PVC | 25 – 35 € | 15 – 25 años | Presupuesto ajustado, aleros cortos, poca exposición |
| Zinc | 40 – 55 € | 40 – 60 años | Aleros largos, casas de piedra, zonas con arbolado y heladas |
| Aluminio lacado | 35 – 50 € | 30 – 40 años | Buena relación precio-duración, mucha carta de color |
| Cobre | 65 – 95 € | +70 años | Rehabilitación de edificios singulares y casco histórico |
En el clima de Lugo, con humedad constante y heladas en el interior, el zinc es la opción que mejor equilibra durabilidad y precio en vivienda tradicional. Y en zonas con arbolado, merece la pena añadir rejilla o malla antihojas en el tramo expuesto: no elimina el mantenimiento, pero lo reduce mucho.
Un canalón desbordando durante dos otoños puede costarte más que cambiarlo entero: el agua trabaja en el alero, en el arranque del faldón y en la base de la fachada.
Equipo técnico de Reparación de Tejados Lugo
Qué le hace a la casa un canalón que desborda
Merece la pena entender el recorrido del daño, porque explica por qué una avería tan barata de resolver acaba en obras caras. El agua que salta del canal cae sobre el alero, que es la parte del faldón con menos solape y donde suele morir la lámina bajo teja. De ahí pasa al extremo de las vigas, la zona de la madera peor ventilada y la primera que se pudre; en muchas casas del rural lugués el sofito de tabla se oscurece y se hincha años antes de que nadie relacione la mancha con el canalón.
Lo que no se queda arriba baja por la fachada. La cara del muro que recibe el chorro se cubre de verdín, la piedra o el revoco se saturan y, si el agua llega a la base del muro sin un drenaje que la aleje, empieza a subir por capilaridad y aparecen humedades en el zócalo interior de la planta baja. Es un cuadro que se confunde con frecuencia con una humedad de terreno cuando el origen está seis metros más arriba.
Hay una tercera consecuencia menos visible y bastante cara: el agua concentrada en un punto del perímetro erosiona el terreno junto a la cimentación y levanta el pavimento exterior. Si tras cada tormenta encuentras siempre el mismo socavón o la misma baldosa suelta, mira hacia arriba antes de rehacer el suelo.
Cuándo cambiarlo en lugar de limpiarlo
- Desborda estando limpio: problema de sección o de pendiente. Limpiarlo no va a arreglarlo nunca.
- Fugas en varias juntas: en PVC con más de veinte años, sustituir el tramo sale más barato que ir reparando junta a junta.
- Corrosión generalizada en canalón de chapa.
- Sujeciones vencidas en buena parte del recorrido: hay que rehacer el soporte, y con él el canal.
- Deformación por peso de nieve o hielo, típica en Os Ancares y en las zonas altas de la Terra Chá.
Aprovecha siempre que haya andamio montado para otra intervención: con el acceso ya pagado, el cambio de canalón es mucho más económico. Y si has hecho una limpieza de musgo, revisa la evacuación justo después: todo lo retirado acaba abajo.
Si el tuyo desborda y no sabes si es suciedad, sección o pendiente, lo revisamos sin coste en cualquier municipio de la provincia.




